Generaciones:

Treinta años del Teatro Campesino

Julie Reynolds

Fotografías de Paul Myers

Esta historía no debería haber terminado así.

Con sus recientes problemas como el boicot de latinas en contra del director artístico Luis Valdez, el desastre financiero de hace dos años, y el retiro de los fondos para un gran proyecto teatral en San José, parece que El Teatro Campesino, a la víspera de su trigésimo aniversario, se encuentra luchando con la comunidad Chicana y el mundo.

Pero al entrevistar actores, críticos, amigos y familia de El Teatro Campesino encontré una intimidad única en la delicada red de la familia del Teatro. Al final, esto se convirtió en la historia no solamente de su líder Luis Valdez, sino también de los dilemas a los que los artistas que forman parte de las compañías teatrales, galerías de arte y grupos de danza que nos inspiran, se enfrentan.

Rosa María Escalante, actriz y educadora que ha formado parte de El Teatro durante más de 20 años, lo ve no como una organización, sino "como un organismo". Vive y respira como algo humano, más biológico que institucional.

Así pues, esta historia culminó como una historia acerca de la vida, no del teatro. Por supuesto, en El Teatro Campesino, ellos te dirán que todo es lo mismo.

 

La sede del Teatro en San Juan Bautista es un cobertizo largo, anteriorment usado como empacadora, con techo de estaño y localizado en un terreno polvoso, adornado con la escenografía de las colinas ámber que inspiraron a Steinbeck. Con sus magueyes gigantes escoltando su porche curtido, el teatro y sus alrededores podrían ser un escenario de Hollywood para una película de arte, en tonalidades sepia, acerca del viejo México.

El lugar está callado, casi quieto, muy diferente al ambiente bullicioso y alocado que he visto hace tres, cinco o diez años. Vine a San Juan a entrevistar a los "veteranos" y a los "niños" de Teatro, a la nueva generación de actores y productores. Lupe Valdez administra la recepción mientras que su esposo, el director artístico Luis Valdez y el director ejecutivo Phil Esparza están pasando los días en la universidad Cal State Monterey Bay, preparándose para dar clases este otoño en la nueva institución. Algunos de los "niños" aquí son hijos de los veteranos del Teatro: Los tres hijos de Lupe y Luis, otros, como Tina Sandoval del sur de California, apenas llegaron hace tres años. Los niños están finalizando la producción de una película adaptada de Soldado Razo, una obra de teatro de Luis de a principios de su carrera, la cual ellos mismos financiaron, dirigieron y producieron.

El Teatro Campesino cumplirá su trigésimo aniversario este otoño "más o menos en noviembre" dice Phil Esparza. En escencia. el cumpleaños del Teatro marca el aniversario del movimiento chicano en historia contemporánea. Nacido en 1965 en los brazos de la Unión de Campesinos, el Teatro Campesino presentaba "actos" en los sembradíos y en camiones de plataforma para educar y divertir a los campesinos con un estilo que mezclaba el espectáculo tradicional mexicano de carpa con Cantinflas y Berthold Brecht. Algunos años después, el graduado universitario de San José State Luis Valdez llevó el espectáculo a Fresno y a U.C. Berkeley, a donde muchos de los miembros de Teatro se unieron a lo que se ha convertido en el "teatro más emocionante de los alrededores" de acuerdo con Rosa María Escalante. A principios de los años 70, teatro era el centro de TENAZ, (Teatro Nacional de Aztlán), una organización dedicada a promover el teatro "para servir como herramienta en la vida-lucha de La Raza". Si anteriormente no se había esclarecido, para entonces ya lo estaba: Luis Valdez surgió como el líder carismático de El Teatro Campesino. Valdez comenzó a ser conocido como el fundador, creador y patriarca del teatro chicano, el único inventor vivo de un género entero de drama moderno.

En su libro de crítica reciente, El Teatro Campesino, Theater in the Chicano Movement, (University of Texas Press), Yolanda Broyles-González describe los años del grupo como una época cuando Luis escribia las obras que otros actores habían creado a través de la improvisación. Broyles-González acusa a Valdez de "expropiar el trabajo colectivo de El Teatro Campesino".

"En el 73 me uní a la compañía por siempre y para siempre", dice Rosa Escalante. "Nos considerabamos una cooperativa. Pero Luis era definitivamente El Director. Siento que en ese entonces estábamos creando-bueno, hacíamos días de trabajo improvisado, pero luego tenía que traducirse en trabajo escrito. No había nadie más escribiendo. En realidad no creo que ninguno de nosotros estaba listo No me molesta que Luis lo haya tomado, por que en ese preciso momento yo no estaba en la posición para hacerlo".

A través de los años algunos colegas han abandonado el grupo, resentidos por las diferencias de opiniones que habían tenido con el obstinado Valdez. "Con Luis", dice Rosa María Escalante, "hasta que no lo confrontas y le informas que vas a hacer lo que tú consideras que tienes que hacer y en la forma que tú consideras lo necesitas hacer, él seguirá fastidiándote".

Pero muchos de los miembros originales continuaron con la compañía por más de veinte años, viviendo sus vidas como parte de la familia interna del Teatro en el pueblo pequeñito, de 6 mil habitantes, de San Juan Bautista.

"Gracias a Dios que encontré al Teatro"

El Teatro Campesino se mudó a San Juan y renovó un cobertizo, obsequio del artista y restaurantero Manuel Santana, para convertirlo en su teatro. Recorrieron Europa y los Estados Unidos viviendo malas rachas, cuando, como dice la actriz Rosa Apodaca, "si vendíamos cinco dólares de posters para comprar hamburguesas y espagueti, pensábamos que estábamos viviendo la gran vida". Rosa es una abuela jóven con pelo parado y aretes de filigrana. Profesora en Stanford y en UCSC, Apodaca es comediante con una maestría en artes teatrales. Así como Rosa María Escalante, ha estado con el Teatro desde a mediados de los setenta y se mudó a San Juan Bautista para estar con la compañía.

A finales de los años 70, Luis escribió y dirigió el éxito musical Zoot Suit, así como la película de Estudios Universales en 1981 basada en la obra. Las primeras señales de la corriente dominante aparecieron cuando Valdez dejo el Teatro para montar el espectáculo en el prestigiado Mark Taper Forum en Los Angeles. Broyles-Gonzáles considera que éste fue el principio del fin del grupo y de su experimento con "arte como práctica social". No sería ni la primera ni la última de acusar al Teatro de venderse.

En El Teatro Campesino, Theater in the Chicano Movement, Broyles-González hace una declaración sorpresivamente atrevida. "Producciones teatrales chicanas, así como películas chicanas o algún otro medio de comunicación chicano que se involucre en la mercadotecnia a gran escala de imágenes chicanas deben tomarse como responsables" ¿Qué propósito ideológico se sirve con su empuje hacia la corriente dominante"?

"Sabes lo que más me duele", responde Rosa Apodaca. "El movimiento chicano comenzó porque necesitábamos estar mejor representados, necesitabamos recibir mejores salarios y una vez que la gente comenzaba a obtener esas cosas, la respuesta era "¡Bah! ¡Al diablo contigo por conseguir ese trabajo! ¡Vendido! Pero 'Espera un momento! ¿Que no era eso lo que querías que yo tuviera?'"

 

Rosa Apodaca: "Gracias a Dios que encontre al Teatro, porque ha sido un trayecto maravilloso. Ha sido en algunas ocasiones un trayecto doloroso porque no siempre hemos estado al frente del escenario. Hemos sido el blanco de muchas personas que estaban enojadas con ellas mismas y que escogieron vituperarnos a nosotros".

"El hijo que nació muerto"

Tal vez para responder a las críticas hacia el patriarcado Valdez, El Teatro comenzó su primer gira de obras de teatro escritas por mujeres en 1992 con dos obras, Simplemente María de Josefina López y ¿De queéotra forma puedo saber que sigo viva? de Evelina Fernández (en la cual co-estelarizó Rosa María Escalante).

En ese entonces Lupe Valdez escribió su primer guión cinematográfico para una película acerca de Frida Kahlo, la cual sería dirigida por Luis. La película estaba patrocinada por New Line Cinema y estaba lista para comenzar su producción cuando la decisión de Luis (algunos dicen que fue del estudio) de elegir a una actriz italo-americana para el papel de Frida Kahlo causó furor entre actrices latinas que sintieron que la parte se le debió haber dado a una latina. Se organizó un boicot en contra de Valdez y la película nunca se produjo.

Lupe estaba devastada. "Era un trabajo que yo adoraba. Adoraba poder trabajar con Luis en esto, porque en realidad se trataba de Frida Kahlo, un punto de vista de mujer. Cuando te involucras en un projecto y te colocas en medio, es como si dieras a luz. Desafortunadamente, éste nació muerto. Me imagino que eso nunca se te olvida. Es un hijo que llevabas dentro."

 

Rosa Apodaca: "Fue realmente curioso porque para ese entonces yo había producido Floricanto y traído a todos esos poetas-fue un gran éxito: Lupe había escrito recientemente la pieza de Frida y algo de excelente poesía, había una mujer que había escrito una canción, y las mujeres estaban fortaleciéndose justo hasta el momento en que esto ocurriera. Y fueron mujeres quienes lo derrumbaron. Una vez Lupe dijo lo triste que fue nunca habernos reunido con esas mujeres y decirles, '¿Alguna vez te detuviste a pensar en nosotras? ¿Por qué no nos llamaron? Pregúntanos primero. No pretendas que Luis es el único.'"

 

Rosa Apodaca: "Personalmente no creo que [Luis] se haya recuperado del todo. Aquellas eran personas que el había contratado cuando nadie ni siquiera las conocía. Aún así, ellas no estaban boicoteando a otros directores. ¿Por qué no estamos haciendo nada en contra de esos? ¡Por un mugre director que logramos hacer llegar!

"Creo que una de las cosas que Luis ha dicho, la única cosa positiva, fue que ojalá que estas personas maduraran a través de este episodio y que vieran que tal vez el día vendrá en que ellas tendrán que tomar estas decisiones. ¿No participan en espectáculos en dónde toda la demás gente es blanca sólo por que son latinas? ¿No toman los papeles de gángster, o de drogadicto, o de puta?"

"Así es la vida"

El episodio de Frida fue el punto crucial en el que Luis y Lupe se retiraron del centro de atracción. Había problemas que resolver en casa. En 1993 y 1994 hubo, como lo llama Rosa Escalante, "un fiasco financiero". El Teatro se rompió súbitamente. Casi todo el personal fue despedido. Solamente Phil Esparza, el director ejecutivo de la compañía y unos pocos empleados de medio tiempo atendían la oficina. Nadie quiere hablar acerca de las causas, refiriéndose vagamente a miembros del consejo directivo que sobre-extendieron los recursos del Teatro.

El año pasado ha estado cargado de penas, añadiendo nuevas heridas.

Lupe Valdez: "Mi suegra murió el pasado julio, y mi madre seis meses después, y mi hermano dos meses después. Toma tiempo retomar el balance otra vez. Cuando perdimos a mi madre, esta mujer poderosa que nos sostenía ya no estaba. Y dos meses después, mi hermano se suicidó. Puedo hablar de su suicidio en el sentido de que así es la vida. Uno tiene que tomar la vida como viene".

En medio de todas estas crisis, existió un intento poco entusiasta de desarrollar un teatro para la compañía en San José, renovando el antiguo teatro de San José con $12 millones en fondos de la agencia para el desarrollo del municipio. Un corte de presupuesto a principios del año dejó al Teatro compitiendo con grupos artísticos locales, tales como el Jardínes de la Herencia Cultural Mexicana, para obtener cualquier modesta cantidad de dinero que pudiera rescatarse de presupuestos alternativos. Algunos residentes resintieron la competencia de los foráneos por fondos locales, y un actor de un grupo teatral latino pequeño dijo que "Sólo se trataba de El Teatro Campesino y el municipio; a pesar de que venimos y peleamos por ellos, nunca nos llamaron para discutir el proyecto".

A finales de junio, el Teatro se retractó más o menos graciosamente. "Hemos decidido no ser divisivos", comentó Phil Esparza para el Mercury News de San José, especialmente cuando otras artes y grupos minoritarios se encuentran mezclados".

"Yo nací en El Teatro"

Cuando hay pérdida también existe la posibilidad de renacimiento.

En ese lado del ciclo se encuentran Kinan, Anahuac y Lakin Valdez, María Candelaria y Tina Sandoval. Todos de veinte años o más jóvenes, ellos se han hecho cargo de las exitosas producciones navideñas del Teatro, La Virgen del Tepeyac y La Pastorela, las cuales se presentan cada año para las muchedumbres que abarrotan el interior de la iglesia de la Misión de San Juan. El equipo dedicó su verano a hacer la película Soldado Razo, la cual Anahuac Valdez estaba "realmente decidido a hacer como una adaptación cinematográfica" de la obra de teatro que fuera producida originalmente en 1971. Su hermano Kinan escribió el guión cinematográfico basándose en el guión de su padre, y su prima María Candelaria produjo y actuó en la cinta.

La co-productora Tina Sandoval se graduó en comunicación en el colegio de San Bernardino y se interesa en producir para la televisión. "Le escribí a toda la gente aquí y llamé y llamé y finalmente Rosa Escalante dijo, 'Está bien, pero ven a visitar. Mucha gente viene de ciudades grandes y se escandalizan porque no hay mucho que hacer y eres muy joven'. Vine durante un fin de semana y supe que aquí es donde quería estar. No conocía a nadie aquí, pero fue algo que sentí que tenía que hacer".

Kinan tiene una voz profunda y una enunciación como la de su padre. Es difícil evitar las comparaciones: parece muy apropiado para el papel de heredero del legado Valdez. Lupe dice, "estamos en el proceso de pasarles el testigo". "Ahorita es el momento crucial en un maratón cuando el otro corredor sostiene el testigo", dice Kinan. "No puedes nada más soltarla y esperar que otro la recoja. Nos encontramos en esa parte del medio. Toda mi vida ha sido dedicada al Teatro. Yo nací en él. My propia dirección radica con lo que hacemos aquí, y eso nunca va a cambiar".

 

María Candelaria: "La generación de los 'veteranos' realmente trató de reclamar cualquier cosa que fuera mexicana y veneraba cosas que se desdeñaba y estereotipaba históricamente: la familia mexicana, por decir algo. Hay cierto conservatismo en liberalismo. Nuestra sensibilidad entera, como hijos que se han beneficiado de la lucha y el arte de los veteranos, es decir que ahora representemos estos personajes honestamente. No queremos ser esclavos de una imagen en particular. Merecemos haber desarrollado personajes a todos los niveles".

"Los chicanos sólo tienen treinta años", añade Rosa Apodaca. "Yo sólo tengo treinta años. El movimiento chicano solo ha existido por ese tiempo. Asi que, por supuesto, todos estamos pasando por una etapa de desarrollo. Tal vez sólo ahora estamos llegando a la madurez en términos de nuestro arte y en términos de movimiento social".

 

El sol se escurre por detrás de las montañas, pintando todo con esas tonalidades sepia. Nuestro fotógrafo se encuentra extasiado. Luis sube los escalones, cansado por su día de trabajo en Cal State, pero se alegra un poco al ver que estamos tomando a la nueva generación en serio. Le planteo la misma pregunta que le he planteado a todos, "¿Cúal es tu fantasía para los siguientes treinta años de El Teatro Campesino?," y obtengo la misma respuesta que he escuchado de todos los demás, "Uy. Qué pregunta tan interesante," seguida por una larga pausa. Luego se ilumina su rostro mientras que la antigua magia Valdez entra en escena. Sus ojos brillan y se rie.

"¿La fantasía? Creo que he trabajado en la gama completa, trabajado en las raíces de la cultura así como en la entrega de los sistemas. Espero que en treinta años sigamos manteniendo las raíces con los campesinos, pero que también podamos entregar cintas, videos, teatro y música a través de la tecnología disponible". El actor Valdez enuncia cuidadosamente las siguientes palabras, las escogidas para sorprender e ilustrar. "Quiero decir la Internet".

El altar

En el vestíbulo de la sede de El Teatro Campesino en San Juan Bautista se encuentra un altar dedicado a las personas que se han ido este año. Hay fotos pequeñas, flores frescas y marchitas que son atendidas cuando alguien tiene tiempo, una tarjeta de aquellos en la familia del Teatro Campesino que han formado parte durante treinta años de nacimientos, muertes, niños enfermos, aplausos, peleas y críticas. Observo las viejas caras en las fotos al escuchar a los niños en la parte de atrás trabajando en el presupuesto de la pastorela, mientras que Lupe y Luis hablan quedito en su oficina. Tres generaciones aquí, con una corriente zumbando entre ellas, todavía viva y eléctrica. No puedo imaginar este ciclo de la vida, ni siquiera este altar, en Broadway o en la Real Compañia Teatral de Shakeaspeare. "Todos presentamos y dirigimos otras cosas", dice un actor, "pero siempre nos sentimos atraídos hacia el hogar, que es el Teatro".

Si El Teatro Campesino no cumple con los estandares de alguien para ser una organización artística exitosa, entonces estamos pensando solamente en nosotros mismos, la audiencia, y no en nuestros artistas. Los actores han creado esta intimidad, esta familia, y no es para nosotros, es para ellos mismos. Ellos han creado el Teatro Campesino para que sea la armadura que proteja a sus artistas de un mundo despiadado mientras actúan como las manos, los ojos y las voces de una nueva generación que apenas nace. Se han tomado generaciones para llegar hasta aquí, a pesar de que sólo han pasado treinta años.

El Fin

Traducción: Claudia S. Meléndez