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LA PANDILLA DEL TLC

A pesar de tener acusaciones en su contra por asesinato, narcotráfico, contrabando de animales en peligro de extinción y lavado de dinero, los Hank continúan con su expansión del negocio familiar, una expansión que los ha llevado hasta la Casa Blanca.

 

Modelo, Manuel Rivas

Vestuario de The Westerner, Santa Cruz,CA. Foto de la tigresa Blanca cortesía del Zoológico de San Diego.

Julia Reynolds

foto-ilustraciones de Janjaap Dekker

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL DINERO

Contribuciones al Partido Demócrata, y sus candidatos y comités de Gary G. Jacobs y su esposa, 1996-1997, en la epoca en la cual en que Jacobs asistió a un café en la Casa Blanca con el presidente Clinton.

1996

Gary G. JacobS

Laredo National Bank

3/7/96 $5,000.00

Democratic Senatorial Campaign

Committee

4/9/96 $250.00

Committee To Re-Elect Esteban E Torres To Congress

4/23/96 $1,000.00

Kerry Committee

6/28/96 $10,000.00

Democratic National Committee

7/25/96 $7,500.00

DSCC Non-Federal Building Fund*

*donación de "soft money"

9/4/96 $5,000.00

Texas Democratic Party

12/20/96 $1,000.00

Tom Daschle

Mrs. Gary G. Jacobs

9/4/96 $5,000.00

Housewife

Texas Democratic Party

9/23/96 $500.00

Tom Strickland

10/24/96 $1,000.00

Kerry Committee

12/20/96 $1,000.00

Tom Daschle

12/20/96 $1,000.00

Tom Daschle

1997

Gary G. Jacobs

Laredo National Bank

2/17/97 $1,000.00

Tom Daschle

5/8/97 $500.00

Solomon P Ortiz

5/15/97 $1,000.00

Armando Falcon, Jr.

5/21/97 $5,000.00

Democratic Senatorial Campaign
Committee

5/22/97 $1,000.00

Texas Democratic Party

TOTAL $46,750

FUENTE:

Center for Responsive Politics

 

“Mi único vicio son los animales,”
Jorge Hank Rhon, en la revista Earth Island Journal

En 1991, Jorge Hank Rhon conducía su automóbil en San Diego con Blanca, una tigresa de cuatro meses mezcla de siberiano y tigre de Bengala blanco, en la parte trasera. La leyenda dice que Jorge la había traido de su zoológico privado en Tijuana a la isla de Coronado en los Estados Unidos para que su hermana jugara con la gatita.

Pero Jorge tiene un don para ser atrapado con las manos en la masa, y la aduana de los Estados Unidos lo agarraró con la tigresa en una revisión al azar de coches que regresaban a Mexico.

“La bebita era tan adorable,” fueron las palabras de Bobbie Cassidy, la portavoz de la aduanas, en una entrevista con el San Diego Union-Tribune. Blanca, de rayas color chocolate, ojos azules y nariz rosada era de verdad adorable.

Los tigres blancos se encuentran en peligro de extinción, y esta valía cerca de 45 mil dólares. El único vicio de Jorge Hank puede llegar a costar alrededor de 25 millones de dólares al año. El hijo menor del profesor termino perdiendo al animal, primero en las aduanas y después en el zoológico de San Diego. También tuvo que pagar una multa de 25 mil dólares.

A sus 46 años, Jorge a veces se sale del redil. Se le conoce como el desenfrenado, el benajmín del billonario y poderoso trío compuesto por Carlos Hank González, el profesor convertido en político, y sus hijos Jorge y Carlos Hank Rhon.

El Grupo Hank, como se le conoce al trio, goza de importantes conexiones económicas y políticas a todo nivel en México. Sus operaciones e influencias se han expandido hasta los Estados Unidos, junto con sus sueños de regir los asuntos financieros del continente.

Jorge, tal como su hermano y su padre, ha sido acusado de asesinato, lavado de dinero, apuestas arregladas, y negocios con traficantes de drogas. Las acusaciones se les resbalan tan pronto como se insinuan. Los Hank visten traje de mantequilla, y gozan de tal impunidad e influencias que un reporte de una agencia gubernamental estadounidense acusa a los Hank de posar una “amenaza criminal para los Estados Unidos.”

Durante el curso de la investigación para este artículo, más de una persona hablo de sus miedos e insistieron en no ser identificados. “Cuida lo que escribes y ten cuidado,” me dijeron. Cuando pregunté por qué, una persona respondió, “Pregúntale a Jesús Blancornelas.”

Un compañero de Jesús Blancornelas, director de la revista semanal Zeta en Tijuana, fue emboscado y asesinado por los guardaespaldas de Jorge Hank Rhon (véase artículo). Una vez en prisión, los mismos hombres organizaron el asesinato del carcelero.

“Se mueve como pez en el agua, sin dejar huella de su presencia.”
Adolfo Aguilar Zinzer, investigador legislativo.

De 71 años, Carlos Hank Gonzalez es el legendario self-made man, a pesar de que él mismo sabe que ningún hombre triunfa por sí solo. Hijo de padre alemán y madre mexicana, Hank comenzó su carrera como maestro de escuela. Es dificil entender su transformación de maestro que vendía dulces para complementar su salario a Don Carlos, uno de los hombres más poderosos de México, alguien quién se dice ha elegido presidentes.

Hank cambió sus pequeños negocios por negocios más grandes, todo mientras añadía nombres a su catálogo de contactos políticos. Ha servido como gobernador del estado de México, como congresista, secretario de agricultura y de turismo, y regente del Distrito Federal. Hank ha fundado un imperio empresarial de compañías banqueras y transportistas, incluyendo la aerolínea Taesa, la cual él fundó.

Pero no puede ser presidente del país -- las leyes especifican que ambos padres de un candidato deben haber nacido en México -- pero al profesor se le corteja como al líder de los dinosauros del PRI, el partido en poder. Hank amasó gran influencia en los últimos años de la década de los 80s y los primeros años de los 90s al lado del presidente Carlos Salinas de Gortari. Es dificil decir quien ayudó a quien a llegar al poder: Salinas claramente contribuyó para que Hank amasara su fortuna y su poder, pero se dice que Hank eligió a Salinas para el puesto.

Muchos especulan que Hank González se encuentra detrás de los asesinatos del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio y el ex-gobernador de Guerrero Francisco Ruiz Massieu en 1994. En el caso de Massieu, se dice que arregló para que Raúl Salinas de Gortari, el hermano del ex-presidente, sirviera de chivo expiatorio por que los Hank siempre se libran de toda culpa.

El año pasado, el grupo Geopolitical Drug Watch basado en Paris reportó que Carlos Hank González es “intocable y probablemente continuará en la misma posición en los Estados Unidos y México.”

“La gratitud que genera es increíble,” declaró el legislador Adolfo Aguilar Zinzer a la revista Insight después de investigar a los Hank. Gratitud tal vez sea la clave de la impunidad que gozan Hank y sus hijos. Es la moneda con la que negocian. Y si no existe agradecimiento, siempre se puede cambiar por miedo.

En México existen tres cárteles fronterizos muy poderosos: el de Tijuana, el del golfo y el de Juárez. El analista Andrew Reding declaró en 1995 para la comisión de relaciones exteriores del Senado que el cartel de Tijuana domina la ruta de drogas del Pacífico.

Tijuana es del dominio de Benjamín y Javier Arellano Félix, quienes se rumora son los jefes de cártel más crueles que existen. Las operaciones del cártel de Tijuana llegan hasta San Diego y la Eme, la pandilla mexicana que opera desde la cárcel y la cual se hizo famosa a traves de la película “American Me.” Al realizar la autopsia del asesino a sueldo David Barrón, quien murió durante un intento de asesinato en contra de Jesús Blancornelas, se le encontró que tenía un tatuaje de la Eme con 16 calaveras, una por cada víctima. Residido en San Diego, el asesido tambien llamado CH era empleado de los hermanos Arellano Félix al momento de su muerte. Reding declararía para la comisión del senado que “los Arellano han contratado lo que equivale un ejército privado, desde policía federal y estatal hasta miembros de pandillas de San Diego.

El grupo de los Arellano Félix, como tantos otros cárteles, cuenta con numerosas conexiones con la familia Hank. Una de las más sorprendentes es el asesinato del Cardenal Juan José Posadas en 1993. El ex obispo de Tijuana fue acribillado a quemarropa por asesinos a sueldo -- bajo la supervisión de los hermanos Arellano -- en el aeropuerto internacional de Guadalajara. Después del asesinato, Bejanmín y Javier mostraron placas oficiales, abordaron un avión de Aeromexico y estaban de regreso en Tijuana a tiempo para la cena. Azafatas en el vuelo después declararían que habían visto a Jorge Hank Rohn sentado con los Arellano en la sección de primera clase. Se expidieron ordenes de aprensión en contra de los hermanos Arellano pero nunca han sido arestados a pesar de que se les ha visto en público.

Se rumora que el cardenal se encontraba a punto de revelar ciertos detalles de las conexiones entre narcotraficantes y oficiales del gobierno. ¿Sería el asesinato del cardenal un mensaje para indicar que no existe nada sagrado?

Poco después, el diario Los Angeles Times reportaría que las autoridades mexicanas creían que los hermanos Arellano “responden a un jefe silencioso de mucho más mundo que ellos son, quien tiene su propio banquero y negocios legitimos.” Sería posible asumir que se referían a Carlos Hank González, el patriarca.


“De los Tops Cats, Jorge Hank Rhon es el número uno.” Prensa San Diego, citando un reporte mexicano acerca de la industria de las apuestas.

Si el profesor Hank tiene un talón de Aquiles, este es su hijo Jorge. Al más jóven de los Hank se le ha llamado el eslabón débil de la cadena, la bala perdida, aquel que puede echar todo por la borda. Un reporte reciente revela que actualmente se conduce una investigación criminal acerca de él en San Diego.

“Jorge conduce actividades criminales mas abiertamente que su padre o su hermano,” reporta una agencia gubernamental estadounidense acerca de los Hank. A Jorge “se le considera despiadado, peligroso, y dado a la violencia.” Su pasión por animales exóticos es su debilidad -- colecciona pinturas de caballos de la artista norteamericana Barbara Rieger Mittelman, y había coleccionado animales en peligro de extinción en su zoológico privado de Tijuana.

La revista Earth Island Journal reportaría en 1996 que Jorge Hank Rhon y David Ibarra, hijo de un ex ministro de finanzas, eran dueños de Promotora Beta, la cual serviría en 1989 “como estación de paso en un complot internacional para transportar aves desde Indonesia a Singapúr, Japón, España y Costa Rica. Las aves, alrededor de 500 por mes, serían luego introducidas a los Estados Unidos de contrabando abordo de yates privados, un negocio que dejaba cerca de dos millones de dolares al mes.

El reporte dice que “la inspección de las ventas de cachorros de puma por parte de Promotora Beta terminó abruptamente después de que el inspector fue asesinado misteriosamente.”

En mayo de 1995, Jorge Hank sería arrestado en el aeropuerto internacional de la ciudad de México cuando regresaba a casa después de un viaje al Japón. La aduana encontró 12 maletas llenas de marfil, pieles y cueros de animales en peligro de extinción. Hank había declarado que el valor total de sus importaciones era de mil dólares, y lo mandaron a casa con una regañadita en tan solo unas horas. El hecho de haber sido arrestado siquiera sorprendió a mucha gente en México, acostumbrada a ver lo intocable de los Hank.

Jorge y David también fundaron “Reino Aventura,” el parque de diversiones cerca de la ciudad de Mexico, el cual luego sería vendido al gigante de la comunicación grupo Televisa. El periodista John Ross reportaría que Hank Rhon adquirió ilegalmente una orca como atracción estelar para el parque. La ballena, Keiko, luego protagonizó en la película “Liberen a Willy”.

Jorge es dueño del hipódromo Agua Caliente en Tijuana, el cual se dice ha servido muy bien para operaciones de lavado de dinero porque Hank arreglaría las pistas para que él y sus colegas supieran los resultados de las carreras segundos antes que se anunciaran en las pantallas de las apuestas. Al saber quienes eran los ganadores, podían ganar miles de dólares instantáneamente en cada apuesta.

Jorge ha tratado de infiltrar el mundo de las apuestas en los Estados Unidos sin mucho éxito. El año pasado, la Junta para el Control del Juego y Apuestas de Nevada presionaría a Autotote, una compañia manufacturera de equipo para apuestas, para terminar su relación con el hipódromo Agua Caliente o de lo contrario se comenzaría una investigación oficial de su relación con Jorge Hank. Autotote prefirió abandonar su búsqueda de la licencia para no tener que enfrentarse a la junta.

El avance de los Hank hacia los Estados Unidos prácticamente se le ha dejado al hijo mayor, Carlos Hank Rhon.

“Son astutos, como los virus mutantes que se desarrollan cuando se crean las medicinas.”
Shane Phelps de la oficina del procurador de justicia en Texas, en una entrevista acerca de lavado de dinero para el diario San Antonio Express-News

Los arquitectos del TLC en ambos lados del Río Bravo han permitido que florezca un sistema nuevo muy lucrativo -- que a veces ha transformado a sus protagonistas en millonarios de la noche a la mañana -- que se basa en un río de ganancias provenientes de las narcoventas que corren por el sistema bancario y que permite expansiones comerciales y adquisiciones.

La pandilla del TLC se compone de gente que puede mover 21 millones de dolares de aquí a allá en esta semana, quienes pueden ganar 100 millones de dólares la semana siguiente en la oferta pública secundaria de un negocio subsidiado por una subsidiaria de una compañía de los Hank. Si las acciones en la Internet se encuentran fuera de control, el aspecto legal del imperio Hank, compuesto de compañías holding y subsidiarias que compran otras compañías, instituciones financieras que hacen préstamos para comprar otras compañías, compañías de las que casi nadie sabe que hacen para ganar dinero, excepto que ganan mucho. La revista Forbes estima la fortuna de Carlos Hank González en mil 300 millones de dólares, pero otras fuentes estiman que su fortuna es muchísimo más grande.

A finales de 1994 y en 1995, el peso cayó estrepitosamente, precisamente cuando muchos negocios mexicanos esperaban recibir los beneficios del recién estrenado Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y Canada. En lugar de prosperar, terminaron cojeando bajo el peso de la devaluación. El presidente Clinton ayudó a conseguir un paquete de rescate de emergencia a urgencia del Presidente Zedillo. Mexico culparía de la caída del peso al Presidente Salinas y a sus compinches como Raúl Salinas y Mario Ruíz Massieu, quienes salieron del país casi tan rápido como su dinero. Salinas se transformó del consentido del libre comercio a uno de sus villanos más repudiados, a quien se le culpaba de crimenes, corrupción y la crisis en México.

Pero mientras México se tamboleaba, el Grupo Hank avanzaba a pasos agigantados, intocables, más ligeros que el viento.

“Un político pobre es un pobre político.”
Carlos Hank González.

De 51 años, Carlos Hank Rhon presenta la cara respetable de la trinidad Hank: el financiero internacional. A pesar de su posición cercana al cártel de Juárez, el pequeño Carlos se considera el negociante tejano, el banquero, el hombre fuerte detrás de Grupo Interacciones, la compañía multinacional que intentara convertirse en la institutución financiera más poderosa en América Latina. Su debilidad (parece que todos los Hank tienen una) ha sido su deseo desenfrenado de expandir el negocio familiar hacia los Estados Unidos, el deseo de expandir su reino.

En 1991, Carlos comenzó a adquirir acciones en el Banco Nacional de Laredo (Laredo National Bank, o LNB) en Texas, para después asumir control en una serie de maniobras diestras. La influencia de Laredo no se puede menospreciar, es más, es una compañía de dos mil millones de dólares. La inversión del pequeño Carlos fue tan atinada, segun la Junta de la Reserva Federal, que impresionó a Don Carlos tanto que compró 20 millones de dólares en acciones.

El profesor Hank se reunió con dirigentes del Citibank para llevar a cabo la transacción. El Hank mayor llevaba una buena relación con el banco neoyorkino, usando las grandes cuentas que ahí tenía par pagar por inversiones en el extranjero y las cuales no podía poseer abiertamente en su posición pública sin arriesgar una caída política. Citibank y los Hanks habrían mantenido una relación discreta y amigable.

De acuerdo con la reserva federal, Carlos Hank Rhon utilizó el banco Laredo para mover su dinero -- para hacerle préstamos a sus propios negocios (los cuales cayeron en rezago), para financiar la compra de acciones de sus amigos (las cuales él luego les volvió a comprar), hasta se prestó dinero a sí mismo para adquirir más control del banco. A pesar de haber prometido que informaría a la Reserva Federal si llegara a controlar más del 25 por ciento del banco, la junta de la Reserva reporta que Hank llegó a poseer más del 70 por ciento sin reportarse nunca.

Con su nueva liquidez, Hank Rhon también pudo comprar un interés mayoritario en Interacciones S.A., la compañía financiera con oficinas en Nueva York, Londres y Santiago. La compañía había planeado convertirse en una de las corporaciones más grandes en América Latina, pero perdió más del 60 por ciento de su capital después de la devaluación de 1995. Bloomberg Business News diría que Interacciones “estaba ya casi abandonando sus planes de convertirse en uno de los poderes en América Latina en la compra-venta de valores.” Era el momento preciso para que Hank Rhon comprara acciones y adquiriera un interés mayoritario en la compañía.

Este tipo de negocios, rápido y sin mayor contratiempo, resultó ser tarea fácil para Carlitos: solo se conducía como siempre lo había hecho en México, tal vez sin poner mucha atención a los detalles legales en los Estados Unidos. Depués de todo, es un Hank, alguién quien no parece entender que así no se hacen las cosas. Pero él muy alegre planeaba expandir sus negocios, con muchos deseos de comprar Brownsville Mercantile, otro banco fronterizo con siete subsidiarias en Texas. Las buenas noticias fueron que Carlos cosechaba triunfos en su camino de expansión hacia los Estados Unidos. El profesor Hank tenía motivos para sentirse orgulloso.

En junio de 1996, Hank Rhon solicitó a la Reserva Federal permiso para comprar Bronwsville Mercantile. Puede que para entonces supiera que el Departamento de Justicia se encontraba investigando a su familia, y que la junta se preparaba para darles su escarmiento.

“A muchos individuos de dudosa reputación se les permitio el acceso a la Casa Blanca y al Presidente Clinton.”
Reporte del partido republicano de la investigación financiera de la campaña de 1996.

México “esta trabajando duro para combatir la corrupción que los narcotraficantes han creado,”
El Presidente Clinton, buscando la certificación de México el año pasado.

El 23 de agosto de 1996, la administración Clinton se encontraba cerca del cumplir el primer año de su investigación en contra de la familia Hank por lavado de dinero y narcotráfico. En ese día se celebraba una de las ahora famosas reuniones del presidente, y uno de los invitados era blanco de dicha investigación. Era Gary Jacobs, director del banco Laredo, el banco que se consideraba la base en Texas de las operaciones para lavado de dinero de los Hank.

Mientras un sector de la administración se preparaba a revelar una amplia red de banqueros mexicanos y estadounidenses involucrados con narcotráfico y lavado de dinero, Clinton y los representantes del Consejo Nacional Demócrata cortejaban a Jacobs en el cuarto de mapas de la Casa Blanca.

Jacobs, quien antes fuera partidario republicano, comenzó a coöperar monetariamente para candidatos demócratas y el Consejo Nacional Demócrata algunos meses antes de dicha reunión, incluso con una contribución “blanda” al consejo. Esta donación fue hecha más o menos al tiempo en que Carlos Hank Rhon hiciera la solicitud a la reserva federal para comprar el banco de Brownsville. Las posibilidades no lucían prometedoras para Hank, quien sabía que su reputación no era lo que se dice brillante y que la reserva se encontraba escrutinando su historial. ¿Acaso pensaría, muy inocentemente, que el enviar a Jacobs a la Casa Blanca le facilitaría las cosas? ¿O simplemente lo envió para demostrarle a su padre como progresaba?

Al mes de agosto, Gary Jacobs y su esposa habrían donado 23 mil 750 dólares para causas del partido Demócrata, y en los meses siguientes donó 23 mil más. Aunque la suma no fuera estratosférica para los estándares de Washington, las contribuciones no harían verse bien a la Casa Blanca o al consejo demócrata. Jacobs estaba conectado a los Hank y narcodinero mexicano. Era empleado de Carlos Hank Rhon. Y la reserva federal creía que Hank usaba el banco Laredo para lavar su dinero.

¿Sabría Clinton que su propia administración investigaba a los Hank cuando invitó a Jacobs a la Casa Blanca? Si el presidente ignoraba que los Hank estaban ligados a dinero sucio, ¿por qué lo haría? Los Hank habrían estado bajo escrutinio durante varios años, y el Departamento de Justicia habría investigado las actividades de Laredo desde 1995. Si Clinton sabía, ¿no le importaría que estaba solicitando fondos para el Consejo Nacional Demócrata que podían proceder del narcotráfico?

“Parece que el gobierno ahora sí los piensa investigar en serio.”
--
Andrew Reding, investigador del Instituto de Política Mundial

“Las acusaciones son completamente falsas, y todo el mundo sabe que son falsas...(Hank González) viaja a los Estados Unidos con frecuencia y no entiendo el motivo de éstos cargos.”
-- Carlos Argüelles, vocero de Hank González

La Reserva Federal no concedería el permiso para que Carlos Hank Rhon comprara Brownsville. Las noticias que translucieron revalaban que los oficiales no se fiaban de su reputación. También había rumores que a la Reserva simplemente no le gustaba su estilo: muy violento, muy atrevido. Hank Rhon rescindió su solicitud en 1998. Los reportes negativos comenzaban a corretear a los Hank por dondequiera que fueran.

El 22 de diciembre de 1998, la Oficina de Adjudicaciones de Instituciones Financieras de la Junta de la Reserva Federal envió un citatorio a Carlos Hank González listando nueve violaciones a las leyes bancarias y solicitando una audiencia pública que podría prohibir que Hank “participe de alguna manera en los asuntos de una institución de depósito en los Estados Unidos.” En un reporte de más de 60 páginas, el citatorio narra como los Hank se auto-prestaban de Laredo a sus mismos negocios, como Hank Rhon estableció miembros del consejo directivo fantasmas para adquirir más acciones, como invirtió dinero de su padre en Laredo, y cómo sacaba y metía dinero de Citibank para cubrir transacciones fraudulentas.

La audiencia tendría lugar en julio del 2000. Hank podría ser encarcelado y multado por más de 40 millones de dólares. Eso duele, hasta para un Hank.

En Julio, un reporte confidencial del Centro Nacional de Inteligencia para el Narcotráfico fue filtrado por El Financiero y luego por el Washington Post. El reporte, marcado como “documento sensible para procuradores de justicia,” examina las operaciones criminales de los Hank y su impacto en los Estados Unidos con información obtenida por la DEA, el FBI, el servicio de aduanas, la CIA y la Interpol. Su tono severo no deja lugar a dudas: “El grupo Hank posee una amenaza criminal significativa para los Estados Unidos. Su imperio multibillonario de negocios y crimen, desarrollado durante varias décadas, alcanza a los Estados Unidos desde México.”

En los Estados Unidos nos gusta que los billonarios sean como Bill Gates, nerds aparentemente inofensivos y a quienes no podemos comparar con lo que es siniestro, aunque no nos sean del todo simpáticos. Si el pequeño Carlos pensaba que podía ignorar las reglas y ganar favores de la Reserva Federal tan fácil y baratamente, tal vez se equivocaba. Qué ridículo debió haberse visto el contacto de la Casa Blanca, qué rídiculo visto desde un punto de vista más amplio.

Podría ser que la pandilla del TCL pierda terreno, no por daños a la moral, sino simplemente por su estilo. Los dinosaurios del PRI no son tan populares hoy en día debido al fortalecimiento de los partidos de oposición y que la prensa mexicana dice más de lo que antes se atrevía. Se rumora que Don Carlos tiene cáncer, y como diría Gabriel García Márquez, esto podría ser el otoño del patriarca.

Tal vez las fuerzas del tiempo y estilo le cerrarán las salidas a los Hank, tal como le sucedió a Raúl Salinas, el hermano del ex-presidente quien sirve una condena de 25 años en Almoloyita. Pero aún no lo sabemos.

Lo cierto es que si en la audiencia en julio con la Reserva Federal termina con uno los Hank -- uno de los intocables Hank -- en la cárcel, sería un verdadero milagro.



Julie Reynolds es directora editorial de El Andar.


© 1999 El Andar Magazine